Es indiferente el tiempo que llevéis conviviendo, la edad o raza del perro. Tomar el control recupera la relación en todos los sentidos.
Esto no está de moda, ahora lo que se lleva es: no intervenir en las decisiones de nuestras mascotas, pero eso sólo las perjudica. El perro no vive en su mundo, nosotros lo sacamos de él para meterlo en el nuestro, así que, todas las facultades para gestionar su vida no son válidas en su rutina en la ciudad.
Se puede comparar con cuando nosotros visitamos un país extranjero cuyo idioma y costumbres desconocemos. Lo normal es que necesitemos de un guía que nos permitirá descubrir de forma segura ese lugar. Sin esta ayuda no disfrutaríamos tanto porque la incertidumbre al ignorar si nos ha entendido bien o, si en ese sitio están mal vistas determinadas acciones nos harían sentir estresados. Así es como se siente el perro: en un lugar donde el lenguaje, las normas y hasta el entorno es muy diferente al suyo natural.
Debemos ser el guía de viajes de nuestra mascota, para lo cual es indispensable que comprendamos su idioma y aprendamos a usarlo, que enseñemos normas y costumbres y hagamos sentir relajados e nuestros amigos creando una total confianza en nuestro control.
Recuerdo que, en un viaje a Marruecos mientras caminaba el primer día en grupo hacía el autobús para ir de excursión dos hombres nos pararon y nos impidieron continuar, iban de paisanos y sólo hablaban francés, idioma que yo no entiendo. Fue un momento de tensión para mí hasta que recordé haber leído algo sobre la policía turística: que verifica, cuando ve un grupo de turistas, que los guías marroquíes que los acompañan son guías oficiales. No estar en mi entorno y no controlar la situación me produjo inseguridad.
Tu perro necesita que tú tomes el control. Que y le muestres como debe comportarse en el mundo humano. Si no lo haces, lo condenas a una situación de estrés constante que al principio afectará a su conducta y con el tiempo puede llegar a perjudicar su salud.
Podemos hacer mil actividades, leer todo lo escrito sobre educación en positivo, enseñarle todas las habilidades existentes y tu perro se seguirá sintiendo estresado e inseguro si nosotros no tomamos el control.
Debemos guiarlo en todas y cada una de sus actividades cotidianas, menos en su entorno natural, donde podemos aprender en confiar en sus instintos. Ese es su mundo, su terreno, su naturaleza,...ahí debemos observar, aprender de él, dejarlo oler, correr, revolcarse... Es su mejor oportunidad de sentirse perro.
Este es el aprendizaje más importante que puedo ofrecer: guía a tu perro en tu mundo y déjalo ser perro en el suyo.

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